Derecho de familia

El derecho de familia es bastante general, con tres ejes principales: la definición de la familia y sus valores, el aspecto económico y los derechos de los niños. La definición de la familia y sus valores describe la composición de una pareja, pero también los parámetros de las familias reconstituidas o monoparentales, la cohabitación o la adopción. Define los términos del matrimonio (condiciones requeridas, libertad, edad, etc.) así como el divorcio.

También hay un aspecto económico como las nociones de patrimonio o la preparación de la sucesión: testamento y donación. El derecho de familia que atienden los estudios de abogados en Uruguay,  también abarcan los derechos de los niños, vinculados a la escolarización, las obligaciones de manutención, así como la adopción, la patria potestad, la filiación o la protección jurídica de las personas bajo tutela o curatela. El derecho de familia es amplio, pero define principalmente los vínculos del matrimonio o la descendencia.

  • Ley de parejas
  • Los derechos de los niños
  • Derecho de la herencia

familia

El matrimonio es la unión de dos personas a los ojos del estado y/o la iglesia. Durante esta celebración, las partes firman un documento que determina las normas civiles a las que estarán sujetas. Es posible firmar un contrato matrimonial que establezca las propiedades de cada persona y facilite así los procedimientos en caso de separación.

Divorcios

Separación de bienes: cada persona es dueña de los bienes que posee antes del matrimonio, pero también de los que adquirirá durante la unión. Esta propiedad debe estar a nombre exclusivo de una de las personas para que se considere su propiedad. En caso de divorcio, cada persona se irá con los bienes que posee. Cada persona es responsable de sus bienes y deudas.

Participación en las adquisiciones: durante el matrimonio, las reglas que se aplican son las de la separación de bienes. Sin embargo, cuando el matrimonio se rompe, un notario establecerá cuál de las partes se ha enriquecido más en relación con la otra. Al final de este cálculo, el que haya ganado menos recibirá una cantidad compensatoria.

Comunidad universal: este contrato pone en común todos los bienes de los cónyuges, adquiridos antes o después del matrimonio. Sin embargo, hay que tener cuidado, ya que este reparto también cubre las deudas que se puedan contraer durante la unión.

Si no se solicita un contrato de matrimonio, se aplica el régimen jurídico por defecto. Divide los bienes adquiridos por la pareja durante su vida en común. Las propiedades anteriores, así como las recibidas por donación o herencia, permanecen en posesión de cada una.

Los contratos matrimoniales representan un costo, a diferencia del régimen jurídico. Es necesario pasar por un notario para redactarlas. Su ventaja: en caso de separación, los cónyuges ya están familiarizados con los procedimientos para dividir los bienes, lo que evita el riesgo de conflicto.

Escolarización, autoridad parental y divorcio

Los niños están obligados a asistir a la escuela. La educación es laica y gratuita en todos los establecimientos públicos. La familia puede colocar a su hijo en una escuela o asegurar su educación por sus propios medios.

En caso de separación de los cónyuges, es importante que el niño no sufra por esta situación. Para perturbar lo menos posible el equilibrio del niño, se recomienda la custodia compartida. Los ex cónyuges viven cerca uno del otro y el niño permanece en la escuela en el mismo establecimiento.

Del mismo modo, el ejercicio de la patria potestad sigue siendo el mismo que antes del divorcio. A pesar de la separación de los hogares, cada uno de los padres debe poder ejercer sus derechos parentales sobre su hijo. Un abogado de familia y de divorcio podrá acompañar a las partes en caso de litigio.

Derecho de la herencia

Cuando se produce la muerte de un ser querido, surge la cuestión de la sucesión. Evidente o a veces fuente de conflicto, debe ir acompañado de un notario y/o un abogado especializado en derecho de la herencia.

Cualquiera puede hacer un testamento mientras esté vivo. Para ello, el individuo debe ir a un notario para presentar su testamento escrito y firmado. Estos actos pueden hacerse directamente en la oficina del profesional. Una persona puede decidir cancelar este documento y así crear uno nuevo, diferente del anterior.

Es posible que varias personas hereden, sin embargo, uno no puede elegir dejar de lado a sus herederos reservados. Por lo general, se trata de los hijos (declarados o no) y el cónyuge del individuo fallecido. Todos tienen derecho a una parte mínima de esta suma.

Posteriormente, podrán optar por rechazarla o impugnar la cantidad. En este caso, tendrán que contratar a un abogado para argumentar los méritos de la demanda.